sábado, 7 de junio de 2008

Nueva aplicación móvil

Nunca pensé que podría llegar pasar pero anteayer sucedió: me dejé el móvil en casa y me sentí perdida. Otras veces he salido de casa sin dinero o incluso sin llaves, pero ahí estaba mi móvil. Esta vez, una sensación de vacío invadía mi bolso y no podía dejar de pensar que me iba a perder la llamada de mi vida por tal despiste.

Y es que mi móvil es mucho más que un móvil cualquiera. No es el más moderno, el más bonito ni el que más aplicaciones tiene. A simple vista, es un móvil más bien feucho y estropeado pero guarda un secreto: el conocimiento que a veces me falta. Es mi Pepito Grillo particular. Parece que no funciona, aunque en realidad se trata de un complejo mecanismo de censura. Hay veces que no recibe sms o llamadas de alguien en particular y yo me enfado, claro. Pero a la larga, acabo dándole la razón. No merecía la pena. Además, me da alguna que otra sorpresa de vez en cuando.

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